Pueblo escondido y los caracoles parte 2- Pcia. Córdoba

Nos levantamos temprano, el clima sigue siendo malo.Teníamos la esperanza de que al menos no llueva, Carlos Serra nos comenta que hubo derrumbes y la lluvia hizo estragos lo que hacía muy dificil realizar la travesía. Por ello, decidimos explorar todo el circuito de los caracoles a pie subimos mas de 2km y medio, acomodamos piedras y usamos pico y pala para emparejar un poco. Seguía nublado y la lluvia amenzaba con volver a caer... bajamos y empieza a diluviar. Llegamos al refugio empapados, pero con la convicción y la esperanza que parase de llover y por la tarde salir.

La lluvia continúa y se esfuma la esperanza de salir este día. Mateamos, charlamos, Romina realiza un acto al dios de la lluvia, haciendo una cruz de sal y colgando un rallador en un cordel; todo servía y con buena onda y risas implorábamos que pare de llover. Debatiendo temas, se nos paso la tarde y nos llegó la noche. 

La lluvia no da tregua!!
La lluvia no da tregua!!
Romina hace una cruz de sal!
Romina hace una cruz de sal!
Mates antes de la cena!
Mates antes de la cena!
Mario listo para descansar
Mario listo para descansar
Julio y Alicia con muy buen humor
Julio y Alicia con muy buen humor

El amanecer llega al fin... y sin lluvia!!. Desayunamos y salimos para el mayor de los desafíos, más adelante notaríamos que la lluvia del día anterior, que siguió toda la noche hasta la madrugada, se había llevado gran parte del trabajo que habíamos hecho de acomodar las piedras.

Empezamos a subir.
Empezamos a subir.
Avanzamos muy lento!
Avanzamos muy lento!
Dificil tarea de los pilotos
Dificil tarea de los pilotos

En una hora avanzamos apenas 100 mts, si seguíamos así no llegaríamos a realizar el recorrido en el día; además ya estabamos sin el malacate de Mario y las planchas estaban muy castigadas. Alberto queda inclinado en un tramo, sobre una piedra grande qe le barrió el lateral del guardabarro trasero.

A paso de hombre!
A paso de hombre!

Seguimos a paso de hombre, subir caminando con las planchas a cuesta, es tarea difícil y decidimos atarlas en el enganche, nos aliviaba de arrastrarlas caminado. Además nos surge otro problema: el malacate de Alberto dejó de funcionar, esto indicaba que si no lo arreglábamos no podíamos seguir y volver para atrás se tornaba imposible!!

Arrastramos las planchas con la camioneta
Arrastramos las planchas con la camioneta
Arreglando el malacate mientras Julio nos hace mate.
Arreglando el malacate mientras Julio nos hace mate.

Por suerte se pudo solucionar el inconveniente del malacate.

La parrilla trasera montada sobre una piedra.
La parrilla trasera montada sobre una piedra.
Alberto golpea mucho por el poco despegue de la camioneta
Alberto golpea mucho por el poco despegue de la camioneta

Otra vez la lluvia y se nos viene la noche, apenas avanzamos la mitad del recorrido. Alberto corta una cubierta y en la oscuridad la reemplaza con la ayuda del hi-lift.

El momento más temido, cortar una cubierta.
El momento más temido, cortar una cubierta.
Eslinga y malacate fundamental para poder subir.
Eslinga y malacate fundamental para poder subir.
Las planchas soportan el embate del eje trasero.
Las planchas soportan el embate del eje trasero.
Carlos colabora con el piloto.
Carlos colabora con el piloto.
Seguimos un poco más.
Seguimos un poco más.
Debatiendo qué hacer.
Debatiendo qué hacer.

La noche nos ganó y estamos a mitad de camino, no hay más remedio que acampar. Buscamos un poco más arriba para encontrar una explanada que nos permitiera poner las carpas. Estábamos agotados, algo mojados y hambrientos, las mujeres, verdaderas 4x4, animaban al grupo con preparar algo caliente.

Armamos el campamento. A esta altura el balance de los daños a los vehículos era el siguiente: dos cubiertas cortadas, rotura en La Cabra del soporte del amortiguador trasero, soporte del diferencial delantero roto, con daño en el carter perdiendo aceite. La musso de Alberto sin dirección hidráulica y muy golpeada abajo. La musso de Mario con los estribos rotos, guardabarro delantero y espoiler rotos y sin malacate. Claro, mañana tendríamos que subir la otra mitad.. A este ritmo si llegamos, volvemos con muchas averías...