Pueblo escondido y los caracoles- Pcia. Córdoba

Un rubro off road distinto, una travesía por piedras nada fácil que amerita vehículos con mayor preparación: más despegue mayor ángulo de ataque y salida; más elementos a llevar: planchas, hi-lift, pico, palas y buenos malacates; auxilios extras y fundamentalmente mucha voluntad de trabajo. Los riesgos de quedar varado por rotura son altos, hay que estar muy concentrados en cada metro que se avanza, retroceder se hace imposible por las angosturas de las huellas, pendientes y subidas fuertes, en fin, un desafío importante por el cual fuimos preparados mentalmente.

Los vehículos con los que contamos no se adecuan a las sugerencias de preparación para esta travesía y esto agregaba un condimento especial  para el objetivo.

Semanas antes consultamos con gente experimentada de la zona sobre el estado de los caminos de los cuales nos decían que estaban muy bravos por las fuertes lluvias y derrumbes  casi imposible de realizarlo!!. O sea que ni probemos y es así como el espíritu aventurero y la pasión por el off road nos ganó en la decisión de ir para intentarlo!!!   

Las tres camionetas.

Los integrantes de esta travesía, de izquierda a derecha:

Martín, Mario, Julio, Alicia, Paola, Alberto, Gerardo, Romina, Carlos y Claudia

El objetivo: Pueblo escondido. En la foto se ve el camino  

que serpentea hacia la salida del pueblo llamado Caracoles.

Antigua instalación minera para la explotación del mineral tungsteno, abandonada en los años 60 y ahora explotada por el turismo aventura. Sólo se puede llegar en vehículos 4x4 o caminando. Los caminos no tienen mantenimiento y cada vez el deterioro es mayor por las lluvias y derrumbes de piedra que bloquean la huella.

 

  

Listos para salir 1am 

10am nos encontró en San Luis, desayunamos, repusimos combustible y seguimos viaje para buscar el camino que nos lleva al Cerro Aspero. 

A pocos metros de andar aparecen las primeras dificultades.

Mario en su musso standard, Alberto atento indica como sortear la roca grande.
Mario en su musso standard, Alberto atento indica como sortear la roca grande.

Empezamos a bajar con mucho cuidado, mientras algunos, guiaban desde afuera, otros corrían piedras o manejaban.

La 1º desbarrancada vino de Carlos, que compenetrado con la filmación, perdió el pié y cayó por el barranco.

El clima no favorece, la lluvia y piedras nos ponen a prueba mucho antes de bajar al río. Fue necesario el uso del malacate para las tres camionetas, justamente el de Mario se averió y dejó de funcionar, eso nos limitaba a usar solamente el de Gerardo y Alberto. 

El trayecto se hace lento y las dificultades son una constante. Alberto nota la dirección muy dura. Observa que una manguera de presión está rasgada y pierde líquido hidráulico, teníamos que seguir; la reparación no fue suficiente.

La niebla es mas intensa, llegar de noche es peligroso.

Piedras filosas atentan con cortar las cubiertas
Piedras filosas atentan con cortar las cubiertas

 Julio y Carlos no fueron con sus vehículos, pero trabajaron todo el tiempo, ayudando a los pilotos colocando planchas, eslingas y corriendo piedras.  

Anclando la eslinga
Anclando la eslinga

Estamos cerca, ya se veía abajo el pueblo; seguíamos con mal clima.

LLegamos al río que bordea al Pueblo.

Llegamos !!!! El primer objetivo cumplido; seguía lloviendo y no pudimos armar carpas. Carlos Serra administra el lugar y nos ofreció albergue, nos dio algunos colchones y en dos piezas nos acomodamos. Cenamos y nos fuimos a descansar, nos esperaba el próximo desafío y el más difícil, subir por los caracoles pero  el clima no estaba de nuestro lado.

  

Los infaltables mates de Mario
Los infaltables mates de Mario
Llistos para descansar
Llistos para descansar